Es fundamental tratar el hormigón como se indica para que cumpla siempre su función durante mucho tiempo.

El hormigón aunque pueda parecer lo contrario, es un material muy delicado que necesita ejecutarse con ciertos cuidados para que realmente cumpla su función y para que siga así pasado el tiempo.

Aunque a primera vista veamos el hormigón duro al poco de verterlo, no quiere decir que ya esté listo al 100%. Claro que a simple vista está duro, pero es la hora de preguntarnos lo siguiente ¿es suficiente esta dureza alcanzada? Quizá no se rompa pero, están bien integradas las armaduras para evitar que fleche? ¿por cuanto tiempo va a mantener sus propiedades?

Cuando llegan los camiones con el hormigón y se vierte en los encofrados, no sólo entra hormigón. Con el hormigón entra gran cantidad de aire que queda atrapado dentro de la masa. Como imaginarás este aire no es igual de resistente que el hormigón por lo tanto no parece buena idea mantener el aire dentro de la masa. Donde hay aire hay menor resistencia.

Es aquí cuando entra en juego el vibrado. Con este método conseguiremos que el aire que está atrapado en la masa de hormigón vaya subiendo hasta la superficie y se elimine, haciendo que en la masa no quede aire, sino solamente hormigón.

En la siguiente imagen podemos observar la diferencia entre el hormigón antes y después del vibrado.

vibrador 2

 

Objetivos del vibrado de hormigón

El objetivo principal del vibrado de hormigón es eliminar el aire pero también conseguimos otras cosas igual de importantes:

– Mejora de resistencia.  El aire no es resistente, así que las zonas de la masa donde en vez de hormigón haya aire, no resistirán nada.  Importante sobre todo en los encuentros entre distintos elementos (viga con pilar)

– Mejora la durabilidad del hormigón. El aire que queda en la masa del hormigón acabará favoreciendo que se produzca oxidación en las armaduras de refuerzo, ya que crea una red de poros que facilitará la entrada de agentes agresivos exteriores hacia el interior de la masa, como el CO2, agua, polución, etcétera.

– Mejora el anclaje de las armaduras.  El aire que además de estar atrapado en la masa del hormigón, está en contacto con las barras de armado representa una superficie de metal que no está en contacto con el hormigón.  A menor superficie en contacto con el hormigón menor será su capacidad de anclaje y por lo tanto pierde la capacidad de ayudar al hormigón a resistir tracciones, por lo que con el vibrado conseguimos eliminar ese aire, aumentar la superficie de contacto hormigón/acero y por lo tanto mejorar el anclaje de armaduras.

– Reorganiza los componentes del hormigón.  Arenas, gravas, cemento… diferentes materiales con diferentes tamaños de grano.  Al aplicar el vibrado, las partículas más pequeñas se van recolocando entre los huecos que van dejando las partículas más gruesas, favoreciendo la homogeneidad de la mezcla, ayudando a rellenar pequeños huecos (como espacio entre barras muy juntos), rellenar correctamente esquinas y formas complicadas del encofrado y en definitiva, mejorar la calidad del hormigón.

– Evita coqueras y los consiguientes retoques en el hormigón acabado.  Si al desencofrar aparecen agujeros en la superficie del hormigón es debido a que no se ha vibrado correctamente, no se ha eliminado el aire y por tanto, al endurecer la masa, el que estaba en contacto con los encofrados ha quedado ahí dejando las típicas coqueras, lo que al final acaba siendo un coste adicional por que es necesario reparar.

– Mejora la estética del acabado.  Directamente relacionado con la anterior, en hormigones vistos es de lo peor que puede pasar, pues las reparaciones en los hormigones vistos van a ser difíciles de disimular, se van a notar, así que el vibrado, además de la importancia de los puntos anteriores es fundamental para conseguir un perfecto acabado.

Herramientas para conseguir el vibrado

La herramienta utilizada para este trabajo es el Vibrador de Hormigón como los que te mostramos a continuación:

Vibrador Hormigon BAUMAX IR1500

Vibrador Hormigon BAUMAX HFIR52

Claves a tener en cuenta para un correcto vibrado del hormigón

Hay un serie de puntos que hay que considerar para ejecutar el vibrado del hormigón:

1. Debemos introducir el vibrador en vertical y con velocidad hasta la profundidad de vibrado.  Si lo introducimos despacio se compactarán las capas superiores y dificultará que el aire de capas inferiores suba hasta el exterior.

2. Hay que sacar el vibrador lentamente e inclinado para lograr que quede bien compactada toda la profundidad y al sacarlo inclinado evitaremos que se marque el punto de salida.

3. Mantener el vibrador dentro de la masa 10-15 segundo máximo.

4. Hacer varias inmersiones de poco tiempo.

5. Las distancia entre los puntos de vibrado dependerá del radio de acción de cada máquina. Esto suele indicarse en el manual.

6. Es importante acercar el vibrador a esquinas y recovecos para garantizar que las partículas más finas se coloquen consiguiendo esas formas.

7. Evitar utilizar el vibrador para remover el hormigón ya que esa no es su función.

8. Para rebajar cúmulos de hormigón no se debe introducir en la cima del cúmulo, sino ir pinchando alrededor hasta que se vaya repartiendo por su peso.

9. Es aconsejable tener un vibrador de reserva en obra, sería muy costoso, que el vibrador se estropease justo con un camión recién vertido, pues habría que picar toda esa masa.

Como podéis comprobar es una labor muy sencilla pero imprescindible para conseguir un buen resultado de la estructura. Si necesitas un vibrador de hormigón o cualquier otra herramienta para tus trabajos de construcción, en Lugon seguro lo encuentras.

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