¿Vivir en 15 metros?: ¡LLegan las minicasas!

La imagen que solemos tener de las casas estadounidenses es de habitaciones en las que cabría todo un apartamento, pero no siempre es así

Desde hace unos años las minicasas triunfan en EEUU.  Las hay con ruedas o fijas, tienen un espacio útil de entre 12 y 25 metros cuadrados y más comodidades de las que aparentan. La estructura, el diseño y los materiales de contrucción varían mucho de unas a otras, pero en el fondo todas tienen el mismo espíritu: la practicidad, el respeto al medioambiente y la tranquilidad de poder vivir sin estar hipotecado durante años.

Lo que viene a demostrar esta nueva cultura de las minicasas es que nos cargamos de objetos superfluos que nos obligan a pagar metros y más metros de vivienda que a la hora de la verdad no utilizamos. Vivir en ellas requiere un cambio de mentalidad, aunque quienes optan por esta forma de vida aseguran que tampoco cuesta tanto acostumbrarse. Pese a sus pequeñas dimensiones, la gran mayoría cuenta con espacios diferenciados, y es que los metros útiles que necesitamos para tener una cocina, un baño y un espacio, que puede ser compartido o no, para el salón y la habitación son en realidad muy pocos, sobre todo si sabes aprovecharlos al máximo con unos cuantos trucos.

Uno de los más utilizados para ahorrar espacio es subir la cama a una especie de buhardilla y convertir las escaleras de acceso en armarios o estanterías que nos permitan ganar huecos para almacenamiento.

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Las mesas de comedor u otro tipos de muebles de gran tamaño son difíciles de ubicar en estas viviendas, pero siempre se puede jugar con las poleas que nos permiten subirlos y bajarlos del techo cuando se vayan a usar 

Otra de las maneras de ganar espacio es customizar los muebles para darles un doble o de triple uso. Las “tiny house” que es como se las conoce en América, suelen ser auténticas cajas de sorpresas con encimeras que se convierten en escritorios, camas que al plegarse contra la pared dejan al descubierto la bañera y bancos corridos que en realidad son cajoneras.

Las minicasas con ruedas tienen la ventaja de que podemos trasladarlas a la parcela de un amigo o cambiarlas de posición en la nuestra para optimizar la luz y aprovechar mejor el calor del sol dependiendo de la estación del año 

En definitiva, todo es cuestión de proponérselo y cambiar de mentalidad. Si tienes un terrenito en el que poder plantar una de estas minicasas, pregúntate si de verdad te merece la pena pasarte media vida pagándole una hipoteca a todo eso que vamos acumulando y de lo que podríamos prescindir, y si la respuesta es no, quizá te interese plantearte la posibilidad de vivir en uno de estos hogares llenos de encanto pese a su tamaño y que poco a poco llegan a España gracias a los programas de televisión, en donde están ganando protagonismo. Una nueva forma de vida en donde no falta nada pero solo se tiene aquello que es estrictamente necesario.

La fascinante fábrica de cemento que fue convertida en casa

Si damos un paseo por la casa en la que vive Ricardo Bofill a las afueras de Barcelona, podemos concluir que con talento, cualquier espacio puede ser adaptado a cualquier necesidad

Si damos un paseo por La Fábrica, la casa en la que vive el arquitecto Ricardo Bofill en Sant Just Desvern, a las afueras de Barcelona, podemos concluir que con talento, cualquier espacio puede ser adaptado para cualquier necesidad.

Se trata de una antigua fábrica de de cemento de principios del siglo XX que estaba abandonada desde los años 70 que ha sido convertida en una vivienda inmensa y sencilla al mismo tiempo, que es a la vez piso, estudio y centro de conferencias.

Según ha explicado el propio arquitecto, se enamoró del espacio en 1973 y adquirió los terrenos y el conglomerado industrial en ruinas. Tuvo que derribar el 60 por ciento del espacio original, acabar con la mayoría de los 30 silos existentes y pasar por encima de los 4.000 metros de túneles subterráneos

El resultado rinde homenaje al más puro estilo industrial en toda su magnitud con techos de hasta 10 metros de altura, impresionantes jardines y una decoración minimalista.

Las naves internas de la antigua fábrica se convirtieron en La Catedral, un salón inmenso que es a la vez centro de reuniones y conferencias, mientras que los silos se han adaptado como despachos verticales en cuatro pisos diferentes.

Para el célebre arquitecto aquí el concepto tradicional de vivienda habitual varía ya que se ha organizado de acuerdo a “actividades mentales y psicológicas más que atendiendo a la funcionalidad de una casa típica”, lo que la convierte en una obra maestra a nivel mundial.

El edificio cuenta con numerosos elementos surrealistas tales como estructuras arquitectónicas intencionadamente desproporcionadas o escaleras que llevan a ninguna parte

El espacio dedicado a vivienda también respeta materiales y estilo, pero no por ello deja de ser cómodo y muy luminoso.

Anna Devís y Daniel Rueda, Dos Arquitectos Únicos

Son unos de los mejores storytellers que transitan el poblado mundo de instagram.

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Daniel Rueda trabaja mano a mano con Anna Devís, ambos arquitectos y que han hecho una sinergia perfecta a la hora de contar una historia a golpe de imágen. Comenzaron subiendo sus fotografías basadas en la arquitectura a instagram y rápidamente conquistaron el mundo. Hoy son muchas las marcas y agencias que se disputan el ojo de estos valencianos para la geometría y la poesía visual.

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La arquitectura es la gran protagonistas de las fotografías, en las que apenas aparecen humanos. Sin embargo, a pesar de que los blancos y grises son los tonos que prevalecen en las instantáneas, las imágenes que crean poco tienen que ver con entornos asépticos o aburridos. Las de Daniel Cuerda y Anna Devís son fotografías que transmiten alegría y optimismo. Una perfecta integración entre individuo y entorno arquitectónico repleto de magia y simbolismo.

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ANNA DEVÍS: InstragramBlog

DANIEL RUEDA: InstagramWeb

Trabajar más horas no te hará mejor arquitecto

Primero, definamos qué es un “mejor arquitecto”. ¿Significa ser más productivo? ¿Promovido regularmente? ¿Tener un salario alto? ¿Ser alguien que produce excelentes soluciones de diseño?

Normalmente, todas estas características tienden a fluir juntas. Si eres un diseñador habilidoso probablemente se te compense bien. Entonces, si ser bueno en tu trabajo lleva a la fama y la fortuna, ¿será la productividad la clave de la excelencia?

Seguido, la idea de “productividad” contrasta dentro del mundo del diseño. La palabra “productivo” se relaciona con imágenes de una línea de producción sacando widgets lo más rápido posible. 

Aquí la definición básica de productivo:
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1. producir o ser capaz de producir una gran cantidad de bienes y otras commodities. 

Hmm, no suena como el trabajo de tus sueños, ¿o sí?

Como puedes ver, la definición y la idea general de ser productivo gira en torno a la idea de la producción. Se trata de cantidad sobre calidad. Obviamente, la arquitectura tiene tiempos de entrega como cualquier profesión. Sin embargo, la cultura de la escuela de arquitectura se inclina hacia la idea de que si queda una hora, debería ser utilizada. 

Tiempos de entrega

¿Apurarse hasta el último minuto crea un mejor producto?

¿Pasar noches enteras sin dormir resulta en un diseño más refinado?

Está el beneficio psicológico de trabajar hasta el último minuto. “Bueno, no pude hacer más porque se me acabó el tiempo.” Se cree que tendrás menos motivos para arrepentirte en el futuro si sabes que no había nada más que pudieras hacer. 

Hablando desde mi propia experiencia, trabajar largas horas durante años puede ser muy agotador, tanto físicamente como mentalmente. Y estar horas y horas en el estudio no necesariamente se traduce a un diseño final superior. 

¿Ya es viernes?

¿Puedes lograr más durante un día de 8 horas de intensa concentración, vs. un día de 12 horas en el que estás disperso? ¿Qué tal un día de 6 horas?

Suecia recientemente anunció que cambiarán los días de trabajo a 6 horas. Linus Feldt, CEO de Filimundus, empresa dedicada a desarrollar apps, explicó el razonamiento detrás de la decisión. 

“Creo que el día de trabajo de 8 horas no es tan efectivo como uno cree. Mantenerte enfocado en un trabajo específico durante 9 horas es un enorme reto. Para sobrellevarlo, mezclamos cosas y pausas que hacen más fácil pasar el día. Al mismo tiempo, nos es difícil manejar nuestra vida privada fuera del trabajo.”

Al disminuir sus horas de trabajo, Feldt explica que se les pide a los trabajadores que eviten las redes sociales, y las reuniones son mínimas. “Mi impresión ahora es que es mucho más fácil enfocarte intensamente en el trabajo que tiene que hacerse, y tienes la energía para hacerlo y aún te queda energía cuando sales de la oficina.”

Aunque podría debatir los efectos de salud o falta de equilibrio entre la vida y el trabajo, el propósito de mi artículo es enfocarme en la calidad final del trabajo. 

Cultura de Oficina

Muchos empleados en oficinas de “arquitectos estrella” suelen enorgullecerse de trabajar toda la noche o hasta tarde durante años. Aunque puede que esto sea la cultura, ¿quedarte en la oficina hasta medianoche logra resultados consistentes? No hablo del ocasional día largo, sino de las consistentes semanas de 60+ horas.

Personalmente, encontré que aunque sí trabajaba, realmente no era mucho más de lo que pude haber hecho en un día tradicional de 8 horas. Cuando estás cansado y mentalmente exhausto, el proceso creativo es mucho más intensivo. 

Esto crea un ciclo vicioso. Estoy cansado entonces trabajo más lento, entonces hago menos, entonces tengo más trabajo lo cual me hace sentir cansado. 

“Los arquitectos somos artistas”

Nadie puede decirle a un artista cómo hacer algo. Diseñar arquitectura es una tarea compleja con muchas partes involucradas e ineficiencias como cualquier otra profesión. 

Según una encuesta de Salary.com, el 69% de las personas encuestadas dijeron que desperdician tiempo todos los días en el trabajo.  

La mayoría de las personas (34%) dijeron que rutinariamente desperdician 30 minutos o menos cada día en el trabajo. Casi un cuarto (24%) dijeron que desperdician entre 30-60 minutos diario, y 11% afirmaron pasar varias horas al día en asuntos no relacionados al trabajo. 

La tendencia en años recientes parece ser más horas, especialmente para trabajadores asalariados. Creo que esto no es por un aumento en cantidad de trabajo sino por un aumento en apps, sitios web y redes sociales que distraen. Esto claramente no era un problema en los días de mesas de dibujo. 

Mi generación de “milenials” parece recibir la mayor cantidad de crítica por ser distraídos. Sin embargo, hay una creencia entre mis colegas de que nuestro trabajo y vidas personales se están volviendo una misma. Este concepto se cubrió en un artículo reciente, titulado ‘¿El trabajo se está volviendo la nueva iglesia?’

Ven a su trabajo como una extensión de ellos mismos y de sus vidas en general. Es mucho más probable que socialicen y creen relaciones con sus colegas – considerándolos como parte de su familia, cuando en muchas ocasiones la familia vive a miles de kilómetros de distancia. 

Las horas detrajo parecen estar incrementando, y aunque seguimos en las primeras etapas de investigación de este tema, el problema parece estar relacionado cada vez más a mantener la concentración. 

¿Por qué la arquitectura tiene tantas horas de trabajo?

Pensando en mi experiencia en la escuela de arquitectura, realmente creé un modelo de desperdicio de tiempo. Un espacio abierto y colaborativo con un grupo de amigos. Aunque pasé tiempos divertidos ahí, platicar durante horas rara vez resulta muy productivo.

Esta cultura eventualmente pasa al mundo profesional. Algunos argumentarán que simplemente no hay suficientes horas en el día, pero normalmente, solo se trata de una falta de planeación y enfoque.

¿Será que el talento al diseñar es la clave?

Es verdad que hay quienes tienen un ojo para el diseño. Sin embargo, es un músculo que debe ejercitarse, solo les cuesta más a unos que a otros. 

No creo que los grandes arquitectos nazcan siéndolo sino que tras años de trabajo consistente y enfocado, desarrollan las habilidades requeridas para alcanzar el éxito. Es por esto que las largas horas de trabajo normalmente se asocian a arquitectos jóvenes. No solo sienten la necesidad de “demostrar de qué están hechos” sino que además no han visto antes muchos de los problemas a los que se enfrentan, por lo cual deben aprender cada solución. 

¿Qué puede hacerse?

Sin entrar mucho en detalles sobre cómo ser más productivo (quizá abordaré eso en un futuro artículo) hay unas cuántas cosas que puedes hacer para minimizar tus horas de trabajo. 

1. Llega temprano

Muchas personas, yo incluido, pueden lograr más antes de que el resto de la oficina llegue y el teléfono comience a sonar. Además, acordar con tu supervisor salir una hora antes puede ser ideal. 

2. Apaga las notificaciones de correos

Esto puede distraer mucho. Dejar de hacer lo que estés haciendo para contestar correos puede ser muy poco productivo. Normalmente, yo trato de revisar mi correo cada hora o menos si es posible. 

3.Guarda tu teléfono

Puedes revisarlo a tu hora de comida o después del trabajo. Igual que las notificaciones de correos, las numerosas notificaciones de tu teléfono te distraerán.

4. Haz una lista de pendientes

Crea una lista de tus tareas cada mañana. Esto te ayudará a mantenerte enfocado y te dará un sentido de logro cada que taches algo. 

 

Pensamientos finales

Dependiente de tu cultura de oficina, puede ser casi imposible cambiar tus horas de trabajo. Sin embargo, una regla sencilla para tener en mente es trabajar mientras estás en el trabajo. La oficina no es un country club o tu sala de estar, y tratarla como tal solo dañará tu carrera a largo plazo. 

No tiene nada de malo trabajar duro cuando es requerido, solo no lo vuelvas tu estilo de vida.