Las reparaciones en profundidad parcial se definen como la remoción y reemplazo de pequeñas áreas de concreto superficialmente deteriorado, y se aplican para reparar quebraduras, despostillamientos o desprendimientos, ya sea en juntas o en las zonas interiores de las losas, siempre que no involucren más de un tercio del espesor de las mismas.

El desprendimiento en una junta es causado, en la mayoría de los casos, por las altas tensiones de compresión que se generan en el concreto cuando la junta no puede cerrarse correctamente debido a la presencia de materiales incompresibles.  El ingreso de estos elementos en la junta es producto de un sellado deficiente durante la etapa constructiva, o un pobre mantenimiento durante el periodo en servicio.  La profundidad del despostillamiento puede variar de unos pocos milímetros a todo el espesor de la losa, y una vez que comienza, tiende a propagarse por acción de las cargas térmicas y de tránsito.

Resultará entonces importante intervenir de manera oportuna, ya que las técnicas de reparación parcial solo podrán ser aplicadas en aquellas zonas que presenten deterioros superficiales que no afecten más que un tercio del espesor de la losa.

Etapas para la reparación en profundidad parcial

Las etapas a seguir para la realización de una reparación en profundidad parcial son las siguientes:

  1. Demarcación del área a reparar
  2. Remoción del concreto deteriorado
  3. Limpieza de la superficie
  4. Reparación de las juntas
  5. Aplicación de un puente de adherencia
  6. Colocación, terminación y curado del material de relleno
  7. Sellado de las juntas

Desarrollo de cada etapa:

Demarcación del área a reparar:  consiste en determinar los límites de la zona a intervenir.  El área final de una reparación siempre es más grande que la falla visible, debiendo abarcar aquellas zonas adyacentes que pudieran tener defectos ocultos.  La identificación de estas zonas puede lograrse mediante simples técnicas sonoras, como golpear la región con un martillo, un caño de acero o arrastrando una cadena. Un sonido metálico y agudo es evidencia de una superficie de concreto en buen estado, mientras que uno hueco o apagado alerta sobre una posible falla.

Para asegurar la remoción de la totalidad del concreto dañado, se deberán extender los límites de la reparación unos 10 cm más allá del área delimitada con las técnicas sonoras. Debe tenerse en cuenta, además, que cuando dos sectores dañados estén distanciados 60 cm o menos, resultará más económico unir ambas reparaciones.

Las zonas marcadas deberán presentar bordes rectos y paralelos a las juntas, formando parches cuadrados o rectangulares. Las formas irregulares y las esquinas en ángulo son difíciles de aserrar y generalmente no funcionan correctamente.

Remoción del concreto deteriorado: Existen dos métodos para retirar el concreto en mal estado. El primero consiste en la demolición mediante el uso de martillos neumáticos, previo aserrado, y el segundo implica la utilización de máquinas fresadoras.

Aserrado y demolición

Con anterioridad a la demolición, se deben aserrar los bordes de la reparación mediante el uso de una aserradora de discos diamantados.  Los cortes serán verticales y tendrán una profundidad no menor que 5 cm.  También pueden efectuarse aserrados internos para facilitar la remoción del concreto.  Una vez realizado este paso, se procede a demoler el concreto mediante el uso de martillos.

Es importante que se trabaje con herramientas del tamaño adecuado ya que el uso de un martillo demasiado grande causará daños y fracturas en el concreto más allá de la profundidad realmente necesaria, perjudicando zonas que se encuentren en buen estado. Para evitar esto, se recomienda no usar martillos de más de 15 kg de peso.

Fresado

La utilización de una máquina fresadora puede ser la opción más conveniente en grandes proyectos o cuando se realizan reparaciones que ocupan gran parte de la superficie de una losa.

El fresado produce una superficie irregular y rugosa que promueve un alto grado de intertrabado entre el material de reparación y la losa existente.

Limpieza de la superficie: Los trabajos de superficie constan de dos etapas.  En primer lugar, se debe realizar una limpieza por arenado, para eliminar aquellos elementos pobremente adheridos que generen un punto de debilidad.  En áreas urbanas, donde el polvo en suspensión puede resultar un problema, será factible reemplazar el arenado por el hidrolavado.
En segundo lugar, se repasa el área a reparar con aire comprimido inmediatamente antes de la aplicación del puente de adherencia.


Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *