La tecnología es un aliado para contener los costes de construcción, ante la escasez de mano de obra y el encarecimiento de los materiales.

Parece ciencia-ficción, pero en un futuro no muy lejano los edificios de cemento serán capaces de reparar sus grietas mediante bio-hormigón y los robots serán los encargados de colocar los ladrillos y las tejas.

En los últimos 30 años, sectores como el automóvil o el textil, basados en la fabricación industrial, han llevado a cabo una espectacular transformación tecnológica en sus procesos que les han llevado a prácticamente duplicar su productividad. Sin embargo, el sector de la construcción ha tardado en sumarse a esta realidad. En un entorno en el que la mano de obra cualificada escasea y el precio de los materiales como el acero, el cemento y la madera no dejan de subir, la tecnología se ha convertido en un aliado para contener los costes de construcción. 

Una tecnología que prioriza a las personas

Con la seguridad de los trabajadores como principal prioridad, las constructoras están implantando con rapidez productos que ayudan a prevenir accidentes y lesiones. Un buen ejemplo son los cascos inteligentes, que son capaces de detectar todo tipo de amenazas, desde los primeros signos de una intoxicación por monóxido de carbono o las señales tempranas de somnolencia hasta los síntomas de una insolación, como el aumento de la temperatura corporal o la frecuencia cardíaca.

Los robots automatizados están demostrando su valía a la hora de desarrollar tareas altamente repetitivas y exhaustivas, tales como la disposición de ladrillos y la construcción de vigas, e incluso existen soldadores de arco robóticos. Delegar las tareas más repetitivas o exigentes en el plano físico puede facilitar parcialmente el reto que plantea la escasez de mano de obra en el sector

Menos tiempo, menos residuos

La automatización también presenta ventajas más allá de las obras. Los trámites administrativos también generan un consumo significativo de tiempo y dinero, en particular en proyectos de construcción de gran escala que cuentan con una enorme red de proveedores y empleados. Los sistemas unificados de comunicaciones pueden optimizar el flujo de trabajo y el intercambio de información.

Visualizar el futuro

Si bien no es posible predecir el futuro, la tecnología ofrece a los profesionales de la construcción una idea de cómo puede ser. Los cascos equipados con realidad aumentada (RA) superponen imágenes en una pantalla para mostrar a los contratistas y a los trabajadores de la construcción la trayectoria que deben seguir las tuberías o proporcionarles especificaciones sobre el armazón de una habitación.


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