La situación de recesión económica en la que vivimos inmersos desde hace algunos años, junto con el incremento de la preocupación por el medio ambiente, ha generado un cambio en la percepción de la construcción actual. Esta nueva mentalidad ha propiciado el apogeo de una construcción autosuficiente, apostando por la rehabilitación, regeneración y renovación urbana y planteando como alternativa económica la edificación sostenible y ecológica.

green eco village with private cottage houses and wind turbines, flat style concept for renewable energy and eco technologies

El término “eco-construcción” empieza a brotar con fuerza entre los círculos especializados del sector, pero ¿a qué hace referencia exactamente? Este término hace referencia a la mejora de las condiciones de las edificaciones. A través de una cimentación basada en el autoconsumo, la eficiencia energética y el uso de materiales ecológicos que consiguen amortizar el ahorro energético de forma considerable.

Construir de forma sostenible es una apuesta ganadora para el futuro y debe enfocarse como una inversión que minimizará el impacto medioambiental y que reducirá costes y gastos a largo plazo. Aunque la tendencia marca un continuo crecimiento, actualmente son pocos los ejemplos presentes en España de este tipo de edificaciones, habiendo un caso situado en la localidad granadina Otura que lleva la delantera en este terreno.

Going Green

Se trata de una urbanización que cuenta con viviendas autosuficientes que aprovechan todos los recursos medioambientales y que surge de la necesidad de dar respuesta a la crisis ambiental y constructiva que ha predominado durante los últimos tiempos. Según su promotor David Sarriá, “constituye la primera eco-urbanización ecológica con calificación energética A de España”. Este título se lo gana por su preocupación por el ahorro de consumo (incorporando un sistema que recoge el agua de la lluvia, una piscina depurada por sal, cocinas solares o el uso de un garaje comunitario para todos sus vecinos con preinstalación de vehículos eléctricos), y la recogida de desechos (mediante la implantación de un biodigestor del cual obtener electricidad, abono orgánico y agua limpia para utilizar como riego).

Cada vivienda dispone de sus propios medios para reducir las necesidades energéticas y solucionar los problemas de alimentación, consumo de agua y desechos de los habitantes de la casa; y se adapta a cambios estructurales acordes al crecimiento de cada familia. Por otra parte, las zonas comunes también están involucradas en esta labor medioambiental, confluyendo en un bosque con árboles y plantas aromáticas y medicinales, e integrando la vivienda con el paisaje respetando el ritmo de la naturaleza.

Mediante propuestas de construcción sostenible como esta, se plantea un nuevo escenario de regeneración y recuperación del sector de la arquitectura y construcción que no sólo generará empleo y ahorro, sino que además  contribuirá a la reducción de la contaminación medioambiental presente en la actualidad.


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