Se está construyendo en Noruega el rascacielos de madera más alto del mundo. El edificio Mjøstårnet tendrá una altura de 81 metros y 18 plantas y su particularidad es que los materiales para su construcción se limitan básicamente a uno: madera. ¿Es más ecológico un rascacielos construido a partir de esta materia prima?

Una de las ventajas de un edificio que se eleva en altura es que dentro cabe más gente, es decir, se consume menos suelo. Si además es de madera, como este que se está levantando en la pequeña ciudad de Brumunddal, a una hora y media en coche de Oslo, resulta mucho más ligero que otro que emplea materiales convencionales, lo que hace que se reduzca su coste.

Por otro lado, una construcción de madera, si esta procede de plantaciones locales y controladas, asegura una materia prima que ahorra emisiones de carbono respecto a otros materiales (cuya fabricación necesita mucho más consumo de energía). En el caso de Mjøstårnet, el edificio se está levantando en una zona de Noruega conocida por su tradición maderera y toda la materia prima se procesa en las instalaciones de la empresa responsable del proyecto, a escasos 15 minutos. Son píceas y pinos y con ellos se integrarán apartamentos, oficinas, un hotel y restaurantes.

La idea de levantar el rascacielos de madera más alto del mundo se le ocurrió al inversor hotelero Arthur Buchardt. Quería demostrar, en uno de los países con mayor conciencia ambiental del mundo, que se pueden hacer construcciones con recursos locales y materiales sostenibles, como la madera. Está previsto que el rascacielos se inaugure en marzo de 2019.


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